ver stv en directo bienvenido a stv

GOBIERNO DE LA RIOJA. Actos del Día de La Rioja

STVRioja Baja
EL PRESIDENTE DE LA COMUNIDAD HA PRONUNCIADO EN SAN MILLÁN EL DISCURSO INSTITUCIONAL DEL DÍA DE LA RIOJA

El Presidente de la Comunidad, Pedro Sanz, ha entregado la Medalla de La Rioja a la Cofradía del Santo y a la Cocina Económica de Logroño en el transcurso del acto institucional del Día de La Rioja, que se ha celebrado en el Monasterio de Yuso de San Millán de la Cogolla. Asimismo, el Galardón a las Bellas Artes Riojanas 2009 al guitarrista Pablo Sainz Villegas.

El acto comenzó con la lectura, a cargo del Consejero de Educación, Cultura y Deporte, Luis Alegre, del acta de la concesión del Galardón a las Artes Riojanas 2009 y Manolo González intervino para destacar las cualidades profesionales y artísticas de Pablo Sáinz Villegas. A continuación, Pedro Sanz entregaró el Galardón a los padres del guitarrista, dado que éste se encuentra fuera de España, y su padre Pablo Sáinz Pardo agradececió la distinción.

Presentación de Pablo Sáinz Villegas por Manolo González

Muy buenos días: … señoras y señores, etc.:

Es evidente que algunas veces nos faltan las palabras para expresar los sentimientos y las sensaciones. Y no es porque nuestra lengua no contenga recursos suficientes para hacer visuales, audibles, incluso tangibles, los mil conceptos del mundo de las ideas, sino porque la razón de la emoción sentida es de tal dimensión y envergadura que haría falta un erudito mucho mejor que un servidor de ustedes para expresar con palabras lo que en estos momentos siento; lo que me atrevo a asegurar sienten como yo todos ustedes y todos los riojanos.

Hoy Pablo Sáinz Villegas va a recibir el Galardón a las Bellas Artes que le ha concedido el Gobierno de La Rioja. Hoy, aquí, en San Millán de la Cogolla -al tiempo que estamos celebrando el Día de La Rioja- un joven riojano, un músico reconocido internacionalmente como uno de los mejores intérpretes de guitarra del mundo, va a volver a vivir la experiencia de recibir un premio. Una distinción que viene a sumarse a las 28 de rango internacional que ya posee, y entre las cuáles se encuentran los Premios Francisco Tárrega, Andrés Segovia y ‘Ojo Crítico de Música Clásica’ por “su amplio repertorio, su calidad interpretativa y su compromiso con la música de nuestros días.

Con sólo 31 años Pablo Sáinz Villegas tiene una biografía artística tan extraordinaria y tan extensa que no procede apurar en este magno acto institucional que estamos viviendo, porque el tiempo es limitado y los méritos copiosos. Todos sabemos que nació en Logroño, que sus inicios musicales los desarrolló en Logroño y que su genialidad y su tenaz trabajo le ha llevado a vivir en Nueva York. Todos sabemos quienes fueron sus primeros profesores y sus primeros compañeros, y todos somos conscientes también de que, después de ese intenso periplo de aprendizaje que ha culminado con su presencia en las mayores y mejores salas de conciertos del mundo, aún mantiene y pregona su riojanidad. En este sentido recordaré a ustedes que, utilizando sus propias expresiones, “Ésta es mi tierra, la llevo dentro y allí donde voy soy uno de sus humildes embajadores”. Vaya donde vaya Pablo Sáinz Villegas, sea en Rusia, en Australia, en Estados Unidos o en Austria, allí está La Rioja.

Este joven paisano nuestro, que es profesor en el Royal College of Music" de Londres y en la Universidad Nacional de Australia ejerce como él mismo dice, “de humilde embajador de La Rioja por el mundo. Creo que a ninguno de nosotros nos parece habitual encontrar genios de su edad con su grado de humildad ni con su capacidad de agradecimiento.

Cuando le fue comunicado que el Gobierno de La Rioja le había otorgado el Galardón de las Bellas Artes, que hoy recogerán sus padres porque él está en estas fechas dando un ciclo de 10 conciertos en Tel Aviv con la Orquesta Filarmónica de Israel, dijo que este galardón debían considerarlo suyo todos los riojanos. Y les aseguro a ustedes que lo dijo de corazón, porque lo siente así. Porque Pablo Sáinz Villegas cuenta entre sus virtudes la de ser, sin ninguna duda, un genial artista, pero sobre todo un hombre (como decía Machado con razón y de si mismo) “en el mejor sentido de la palabra, bueno”. La música para él es un lenguaje que permite mejorar el mundo. Y así lo pretende él a través de la Fundación "International Community", con la que colabora en Estados Unidos en el proyecto "Music Without Borders" (Música sin fronteras), que no es sino un proyecto en desarrollo que tiene por finalidad acercar la música a centros educativos con alumnos de pocos recursos.

Obviando pues su extenso courriculum -al que gracias al Gobierno de La Rioja tendremos los riojanos ocasión de conocer en profundidad por medio de un dvd-libro que pronto verá la luz- me limitaré a felicitar en nombre de todos los riojanos a Pablo Sáinz Villegas. Felicitarle por sus posibilidades y por el esforzado uso que hace de sus facultades naturales. Porque nada se alcanza sin trabajo hemos de felicitarle y decirle que todos sus paisanos nos sentimos orgullosos de él. Y también es oportuno y de justicia reconocer al Gobierno de La Rioja la concesión de este galardón al artista más joven de cuantos han acreditado el mérito de poseerlo.

Para terminar me gustaría recordar unas palabras de Séneca: “A algunos se les considera grandes porque también se mide la altura de su pedestal”. Pablo Sáinz Villegas, del que sentimos hoy su ausencia porque como he dicho, está cumpliendo compromisos en Tel Aviv, les aseguro a ustedes que no necesita peana, pues tal es su altura que, en el caso de ponérsela, no cabría su persona entre el pedestal y el cielo.

Posteriormente, el Consejero de Presidencia y Acción Exterior, Emilio del Río, dió lectura a los Decretos por los que se concede la Medalla de La Rioja a la Cofradía del Santo y a la Cocina Económica.

A continuación, el Abad de la Cofradía, Francisco Suárez, expuso la larga historia y la labor que desarrolla esta institución fundada en el siglo XII por Santo Domingo de la Calzada y, la Priora de la Cofradía, Esther Vargas, recogió y agradeció la distinción:

Agradecimiento de la distinción por parte de la Priora de la Cofradía del Santo, Esther Vargas

Excelentísimo señor presidente del Gobierno de la Rioja.
Excelentisimas e ilustrísimas autoridades.
Compañeros cofrades.
Calceatenses.
Queridos todos.

En nombre de los tres mil cofrades repartidos por todas las comunidades de España, expreso nuestro mas sincero agradecimiento por la concesión de la medalla de Oro de la Rioja a esta Cofradía del Santo, la Cofradía mas antigua de Europa, al reconocer la gran labor a favor de nuestra Comunidad Autónoma, en este año tan especial del Noveno Centenario de la muerte de nuestro Santo, con las gracias espirituales de ser Año Jubilar Calceatense.

Nos llena de satisfacción la entrega de esta medalla a nuestra Cofradía fundada por el propio Santo Domingo en los albores del siglo XI y en plena vigencia en los comienzos de este tercer milenio.

Todo ello nos obliga a seguir con la labor iniciada por nuestro Santo, la de ayudar a los peregrinos compostelanos a su paso por esta tierra con nombre de vino, y el vino con nombre de rió, el Oja, donde Santo Domingo de la Calzada desarrollo su labor y su espíritu aun permanece.

Muchas gracias y Feliz Año Jubilar.

Del mismo modo, el periodista Carlos Santamaría expuso los aspectos más relevantes de la actividad desarrollada por la Cocina Económica desde su creación en 1894. A continuación, el Presidente de Honor de la Cocina Económica, Domingo Ruiz de Viñaspre recogió la Medalla del actual Presidente de dicha entidad, Emilio Carreras, el cual intervino para agradecer la distinción.

COCINA ECONOMICA DE LOGROÑO: 115 AÑOS SIRVIENDO A LOS POBRES

Intervención del periodistas Carlos Santamaría

El 26 de septiembre de 1894, fue inaugurada la Cocina Económica de Logroño. Su fundador el Conde Santa Bárbara contó con un grupo de colaboradores y la protección del entonces alcalde la de la ciudad, Marqués de San Nicolás, constituyéndose así la primera Junta Directiva de dicha Institución.

Lo que motivó al Marqués de Santa Bárbara a llevar a cabo esta fundación fue la falta de trabajo y las muchas carencias que sufría gran parte de la población. El no quiso que a ningún logroñés le faltara el alimento ni tampoco que lo recibiera como limosna por lo que se entregaba una cantidad casi simbólica ( 0.05 céntimos de peseta a la ración de pan, 0.10 a la ración de cocido y de 0.15 a la ración de carne o pescado y a 0.30 la clásica merienda que generalmente consistía en plato de bacalao). Hay que tener en cuenta que por aquel entonces cada ración de comida entera costaba 0.75 céntimos de peseta.). Este pensamiento se consignó en el artículo primero del Reglamento que se redactó transcurridos tres años desde la inauguración: “ La Cocina es un establecimiento puesto al servicio de todos los transeúntes, sin distinción de sexo, edad, estado, posición, raza y patria y su objeto es auxiliar con la venta de una alimentación sana y barata, al obrero, al enfermo y, en general a todo el que no disponga de los haberes necesarios para su alimentación y la de su familia “.

Las Hijas de la Caridad prestan sus servicios desde el día de su fundación, con ilusión, cariño y un espíritu de servicio y dedicación encomiables, durante todos los días del año y a todas horas, siendo sin duda el “alma mater” de la Asociación y las mayores culpables de su expansión y buen hacer.

Hasta 1914 se llevó a cabo el servicio de comidas y cenas en el antiguo “Teatro Liceo“, habilitado para tal fin en la calle Mayor. A partir de ese año, dadas las precarias condiciones del edificio, se adquirió el local de la calle Rodríguez Paterna (donde sigue en la actualidad) que por aquel entonces era un edificio de una sola planta.

En 1933 se hicieron obras de reforma y ampliación, aumentando los servicios en función de las necesidades sentidas en esa época como era el dar pensión completa y económica a los trabajadores y obreros jóvenes que emigraban del campo en búsqueda de trabajo y que se encontraban solos y desplazados de sus familiares.

Cuentan las crónicas que en los duros años de la posguerra, cuando la población de Logroño sería mucho más reducida que en la actualidad, se llegaron a dar casi 5000 comidas diarias, lo que indica que la mayor parte de los logroñeses tuvieron conocimiento de su existencia.

Con el transcurso de los años la residencia de Cocina Económica, comenzó a experimentar cambios y nuevas reformas. A partir de los años 70 comenzó a descender el número de obreros ya que tenían otros medios a que acogerse. Sin embargo, una nueva necesidad se constata en esta época: Hay ancianos de los que acuden al Comedor, que no tienen casa, que viven en muy malas condiciones, sin lazos afectivos y con bastante deterioro físico y psíquico. A ellos se les brinda la posibilidad de vivir en la Cocina Económica como residentes. Poco a poco se cubren las 25 plazas y al paso de los años se convirtieron en ancianos asistidos.

En 1980 y años siguientes se daban casi cien comidas y cenas diarias aumentando siempre el número de personas en el tiempo de la vendimia ( temporeros, etc.) y en las épocas festivas y se seguía cobrando también la simbólica cantidad de 50 ptas. Se atendía también a las personas detenidas en Comisaría, suministrándoles las comidas y cenas.

Es en esa época donde la Cocina Económica sufre una transformación total. A pesar de sus limitados recursos deciden abordar una rehabilitación, modernización y reforma total del edificio, edificio que en esa época carecía de calefacción, los dormitorios eran colectivos y la Comunidad de Hermanas de la Caridad, soportaban unas condiciones muy desfavorables.

Las obras a pesar de que los recursos se habían agotado a medio ejecutar, prosiguieron por el ímpetu de numerosos logroñeses que acudieron a las cenas festival y festejos taurinos programados para recaudar fondos, la buena voluntad y paciencia del constructor y un préstamo solicitado a la casa madre de las Hijas de la Caridad, pudiendo terminarse, y dejar el edificio en perfectas condiciones y saldarse la deuda contraída antes de lo previsto.

En 1991 en un intento de no limitar los servicios de la Cocina a dar comidas y cenas sino realizar una tarea más integral con todas aquellas personas que acudían al Comedor, se realizó un estudio para conocer la situación real de cada uno, entrevistando a más de 125, recogiendo datos de su situación económica, social, laboral, estado de salud, vivienda y en general de otras carencias o necesidades así como del uso que venían haciendo de los servicios sociales y otras Instituciones.

De entre todas ellas, el colectivo más desfavorecido era el de las personas de edades entre los 50 y 60 años, con pocas posibilidades y de escasos recursos económicos que pasaban el día deambulando por la calle sin poder acceder aún a los servicios de la Tercera Edad.

Así mismo el estudio puso de manifiesto que se podía estar contribuyendo a que algunas personas no salieran de la espiral del transeuntismo y que había que dar una atención más integral y completa y para ello era preciso la coordinación con las Instituciones y Entidades que de alguna manera intervienen en el trabajo con estas personas, para aunar esfuerzos y recursos, evitar duplicidades, canalizar las ayudas y crear las infraestructuras adecuadas para llevar a cabo un Plan global de atención y promoción para transeúntes e in domiciliados.

En 1995 comienza a funcionar dicho Plan, convirtiéndose en una alternativa a la calle y destinado a personas entre 45 y 60 años, con el fin de frenar en lo posible su progresivo deterioro (Programa de atención a PSH Crónicos) y como canal de incorporación social a través del mundo laboral en los casos que era posible (Programa de Inserción).

En 1994 para conmemorar el centenario de la Institución, se coloca la primera piedra del que actualmente es el edificio anexo a Cocina Económica ubicado en la esquina de Rodríguez Paterna con la Calle La Cadena, destinado a Centro de Día y que alberga talleres ocupacionales y otras instalaciones complementarias (sala de estar, pequeña cafetería, biblioteca, salas de formación, etc.

En enero del año 2000 en colaboración con la Asociación del Cáncer y la Consejería de Sanidad del Gobierno de La Rioja, se habilitó un piso independiente dentro del edificio de Cocina Económica, para atención de personas terminales de cáncer sin recursos y sin hogar, función esta que dejo de prestar su servicio, por asumir dicha función el Gobierno de La Rioja, tras la puesta en marcha de nuevas instalaciones.

El 15 de Diciembre del 2003, Cocina Económica habilita en unos espacios cedidos por los Padres Salvatorianos, el Centro de alojamiento nocturno de “Baja Exigencia”, con el fin de que ninguna persona duerma sin techo soportando las inclemencias y rigores del tiempo.

En el 2004, la Asociación edifica e inaugura el 29 de marzo del siguiente año, un nuevo edificio ubicado en la Calle San Gil esquina a la de Rodríguez Paterna, destinado a Centro de Alojamiento Alternativo, para proporcionar alojamiento a situaciones de emergencia social y familias desestabilizadas y con problemáticas diversas. Dicho edificio cuenta con 10 apartamentos para 2-4 personas, 4 apartamentos para 4-6 personas y 4 habitaciones dobles con baño, así como diversos espacios comunes (sala de reuniones, lectura y televisión, oficios para lavado, secado y planchado de ropa en cada planta, espacio destinado a estudio de los menores, etc.)

El 29 de septiembre del 2005, tras su edificación y amueblamiento, inaugura otro nuevo edificio destinado a la Guardería Infantil “Entrepuentes”, Escuela de padres y otros servicios asistenciales, en la Calle Mayor, con 57 plazas de muy bajo coste, destinadas a niños de 4 meses a tres años, hijos de personas que habitan o trabajan en el Casco Antiguo. A día de hoy sus resultados y expectativas se han cumplido de modo extraordinario, albergando infantes de 14 nacionalidades diferentes.

El 1 de diciembre del 2006 y dadas las limitaciones de espacio del centro de baja exigencia, abre sus puertas bajo la dirección y gestión de la Institución, el Centro municipal de atención a personas en situación de riesgo o exclusión social “ALASCA”, con una capacidad para pernoctar 14 personas y talleres y espacios de ocio diversos durante el día para aquellas personas que quieran utilizar el recurso.

La Asociación Cocina Económica de Logroño, mantiene además programas estables en el tercer mundo, en concreto en Bolivia en su región más pobre: El Beni. Entre estos programas destaca la compra de numerosas hectáreas de tierra, para la creación de huertos y reparto a la población indígena, con el fin de asegurar su manutención y supervivencia.

La Asociación cuenta con la Medalla de Oro de la Ciudad de Logroño y la Medalla de Oro de la Solidaridad concedida por el Ministerio de Asuntos Sociales, ambas con motivo del Centenario de la Institución, así como la declaración de Utilidad Pública concedida por el Ministerio del Interior (Orden del Ministerio del Interior de 8 de Enero de 1999). Esta en posesión del premio Mercurio del Club de Marquetin y a sido Popular de Rioja en una de sus primeras ediciones.

La Asociación esta regida por una Junta Directiva cuyos últimos 12 años hasta donde su salud y fortaleza le ha permitido, ha sido presidida con acierto, dedicación y cariño por D. Domingo Álvarez Ruiz de Viñaspre, por lo que con la entrada del nuevo presidente electo Emilio Carreras fue designado Presidente de honor.

Es en la época de D.Domingo, donde la “Cocina Económica” adquiere su mayor expansión en cuanto a nuevos edificios y programas, lo que implica a la Asociación un nuevo reto, mayor trabajo y dedicación.

D. Domingo hasta cuando su salud se lo ha permitido, acudía puntualmente a la Cocina Económica ha hacer el seguimiento de sus múltiples actividades, así como mostrar su apoyo y buen hacer a las Hijas de la Caridad, para interesarse de sus problemas y de los allí asistidos.
Nunca ha faltado desde su llegada a la institución a las actividades principales, sirviendo la cena de Nochebuena, comida de Navidad y Reyes.

Con el inicio de los programas de Ayuda al Tercer Mundo antes mentados, D. Domingo una vez jubilado de su actividad como médico-cirujano y habiendo ayudado la Asociación a sufragar un pequeño hospital en el Beni boliviano, aportó su innumerable material médico y quirúrgico al mismo, parte de él aun sin estrenar.

El presupuesto actual que maneja “Cocina Económica”, supera ya la cifra del millón de euros, presupuesto que gracias a los convenios y conciertos con el Ayuntamiento de Logroño, la Comunidad Autónoma de La Rioja, el patrocinio de la Obra Social de Ibercaja, sus asociados y la extraordinaria generosidad del pueblo riojano, puede cubrirse en gran parte, asumiéndose el déficit con fondos propios de la Asociación. De dicho presupuesto se destina un 7% para programas del tercer mundo.

En la actualidad, la junta está conformada por ocho miembros, la comunidad de las Hijas de la Caridad con seis hermanas, 24 personas laborales (psicóloga, asistentes y educadores sociales, personal de cocina y limpieza, maestras y educadoras infantiles, etc.), así como varios voluntarios.

Agradecimiento de la distinción del Presidente de la Cocina Económica, Emilio Carreras Castellet

Excmo. Sr. Presidente de la Comunidad Autónoma de La Rioja, Excelentísimas e Ilustrísimas autoridades, riojanos y riojanas:

Con gran sorpresa recibimos el anuncio de la concesión de tan alta distinción; sorpresa que nunca esperábamos dado que el único mérito que nos distingue a la gran familia que conforma la Asociación es, simplemente y llanamente, cumplir con ilusión y dedicación lo que voluntariamente hemos decidido llevar a cabo.

Pero bien es verdad que dicha concesión nos ha hecho gran ilusión y llenado de gozo a los miembros de la Junta Directiva que presido, a nuestro presidente de honor D. Domingo, a las verdaderas protagonistas de la gran labor que realiza la Cocina Económica de Logroño, que son la Comunidad de las Hijas de la Caridad, y a los profesionales y personal laboral que cumplen extraordinariamente su función con el espíritu “vicenciano” que rige nuestra asociación; y nos ha llenado de gozo por varios motivos.

El primero y fundamental es haber logrado difundir gracias a los medios informativos, los diversos programas y proyectos que realiza Cocina Económica de Logroño, ya que mucha gente nos tenía encasillados, posiblemente por el nombre, como exclusivamente un comedor social. El conocimiento real de las diversas funciones que realiza la asociación hará que, sin duda, logremos prestar más atención a gente con necesidades, e incrementar nuestro número de asociados y de las ayudas precisas.

El segundo es rendir homenaje a nuestro amigo Domingo, al que la institución nunca olvidará su generosa dedicación. La actual Junta trata de acometer para atención y alternativa a personas de la calle un nuevo y moderno centro, ya que el actualmente existente se ha quedado pequeño, con unas instalaciones dotadas de modernidad y capacidad adecuadas a las actuales y futuras necesidades, con centro de día, talleres ocupacionales y habitaciones y servicios para el descanso nocturno. Este centro llevará por deseo de la actual Junta, el nombre de nuestro querido presidente de honor.

De este modo, la Asociación habrá conseguido el objetivo marcado, que no es otro que el de perpetuar el recuerdo de Domingo Álvarez Ruiz de Viñaspre, por una parte, y lograr que en la ciudad de Logroño a nadie le falte lo más básico, justo y necesario: alimentación y techo para vivir con dignidad.

Y por último también nos ha hecho mucha ilusión, porque, tras tener en posesión las máximas distinciones a nivel local y nacional, las medallas de oro de la Ciudad de Logroño y de la Solidaridad Nacional, hoy - como el Barcelona Club de Futbol Barcelona - hemos conseguido el triplete con la concesión de la medalla de nuestra querida región: La Rioja.

Queremos felicitar a la Cofradía del Santo, con la que compartimos este alto honor, por su labor en auxilio y ayuda al peregrino durante más de cuatrocientos años, y a todos los riojanos y riojanas en este día tan entrañable de La Rioja.

Muchísimas gracias a todos por vuestra extraordinaria generosidad, demostrada a través de ya casi ciento quince años de existencia de nuestra asociación, a la que deseamo alcance como mínimo la antigüedad de la Cofradía del Santo, si por desgracia, sigue siendo tan necesaria.

Y por último, queremos pediros disculpas por ser los principales culpables de la supresión del vino de honor que se brindaba todos los años en este día de La Rioja. Pero podéis sentir la satisfacción de saber que, gracias al presidente de todos los riojanos D. Pedro Sanz, nos ha sido donado el importe presupuestado para dicho evento, con el fin de ayudarnos en la labor de nuestra asociación y que este año de crisis sean los más necesitados los que puedan celebrar, con una extraordinaria comida riojana, el Día de La Rioja.

Gracias nuevamente de todo corazón, por tan alta distinción.

Tras la entrega de los galardones, el Presidente de la Comunidad, Pedro Sanz, pronunció el Discurso Institucional del Día de La Rioja.

Posteriormente, la Orquesta Sinfónica de La Rioja interpretó los himnos de La Rioja y de España. Las actuaciones del jotero Luis Miguel Heras y del Grupo de Danzas de Nieves Sáinz de Aja con la Danza del Peregrino, pusieron, como es tradicional, el punto final al acto.

DISCURSO DEL PRESIDENTE DE LA COMUNIDAD AUTÓNOMA DE LA RIOJA, PEDRO SANZ, EN EL ACTO INSTITUCIONAL DEL DÍA DE LA RIOJA

Monasterio de Yuso, 9 de junio de 2009


Excelentísimas e Ilustrísimas Autoridades,
Galardonados,
Señoras y Señores:


El Día de La Rioja que hoy 9 de Junio celebramos es la cita anual más importante para todos nosotros, la que tenemos marcada en rojo, blanco, verde y amarillo en nuestro calendario, aquella en la que reafirmamos de dónde venimos, dónde estamos y hacia dónde queremos ir.

Es un día festivo y alegre que habita en el corazón de todos los riojanos, los que vivimos en la realidad de nuestra tierra y los que sueñan con ella en la lejanía.

El legítimo reconocimiento al trabajo duro de todo un año, a la entrega, a la dedicación, y también a la imaginación, a la creatividad, a la capacidad de emprender nuevos caminos y asumir nuevos retos, centra las actividades que hoy realizamos aquí, en San Millán de la Cogolla, en el epicentro del sentimiento riojano.

Cada 9 de Junio es un día especial, un momento en el que recordamos lo que hemos vivido, en el que reafirmamos el amor por nuestra tierra, en el que reconocemos el papel de algunos de nuestros conciudadanos y en el que hacemos demostración pública de lo que significa ser y sentirse riojano, de lo que implica, del compromiso que supone, del orgullo con el que lo ejercemos.

En este Día de La Rioja quiero hacer un llamamiento a todas las riojanas y riojanos, los de los siete valles, los de las nueve cabeceras, los de los ciento setenta y cuatro municipios, a los que lejos de La Rioja, de forma muy especial a los que están fuera de nuestro país, sienten y recuerdan y aman a su tierra: a todos sin excepción.

Quiero reiterar a todos los riojanos y riojanas el firme compromiso con el proyecto común que estamos llevando a cabo para que nuestra Comunidad siga siendo paradigma de desarrollo, para que nuestra región siga siendo sinónimo de bienestar, para que nuestra tierra siga siendo referente de calidad de vida, en medio de la crisis que azota a nuestro país.
Porque, con el esfuerzo de todos, en estos últimos años La Rioja ha vivido una enorme transformación que nos ha conducido, por la senda de la modernidad, a ser una de las regiones más avanzadas de Europa, una de las más envidiadas de España y un lugar en el que merece la pena vivir, cada día más orgullosa de su pasado, consciente de su presente y comprometida con su futuro.

Y no debemos ceder en nuestro empeño y dudar de nuestra determinación, ahora que los acontecimientos hacen todo más difícil, ahora que la incertidumbre nos rodea. No, ahora no.

Precisamente ahora es el momento de tener valor, principios éticos y morales, valores y perseverancia. Con ello conquistaremos todo lo que nos propongamos, y superaremos todos los obstáculos que se interpongan en nuestro camino.

Porque, tras más de un cuarto de siglo de nuestra moderna historia, los riojanos hemos sido capaces de construir una realidad esperanzadora e ilusionante. Una realidad basada en la confianza en el alma riojana que nos permitió crear expectativas y que forjó nuestra voluntad de decidir y ordenar, como pueblo y como sociedad, nuestro propio futuro. Un germen de ánimo, ambición y resolución que nos dotó de capacidad de autogobierno.

Hoy esos frutos fortalecen la confianza que todas las riojanas, que todos los riojanos, tenemos en nuestras posibilidades para salir reforzados de estos tiempos en los que se pone a prueba de qué estamos hechos. Tenemos confianza en nosotros mismos.

Y he de decir con orgullo que se comprueba, día a día, que somos como nuestra tierra, dúctiles, fértiles, consistentes. Creemos en La Rioja y somos fruto de la confianza que La Rioja transmite.

Hoy, en el Día de La Rioja, en el que reafirmamos nuestra esencia, en el que reflexionamos sobre nuestra presencia y en el que mostramos nuestras preferencias, es el momento más indicado del año para proponer un gran acuerdo que busque unificar valores, reafirmar principios, consensuar conductas, plantear acciones y moldear un futuro mejor para todos.

Y por ello, fruto de la confianza, propongo a todos los riojanos que sigamos creyendo en La Rioja como el fruto del esfuerzo compartido, para que juntos seamos capaces de proponer nuevos escenarios, de buscar nuevas soluciones, creando las condiciones necesarias para que la ilusión, la esperanza, la alegría, el realismo y la ausencia de temores hagan posible crear nuevas empresas, propiciar nuevos puestos de trabajo.
Porque si creemos en nosotros mismos y tenemos confianza, no habrá nada que esté fuera de nuestras posibilidades.

Propongo a todos los riojanos que continuemos imaginando una región en la que potenciar nuestras señas de identidad, la defensa de nuestras tradiciones, la conservación y mejora de nuestro patrimonio histórico, artístico y cultural, la modernización de nuestros pueblos, la reivindicación permanente de la capitalidad de la lengua española -qué mejor día y lugar para reiterarlo-, la apuesta inequívoca por el mundo del vino, con sus múltiples matices, con todo lo que encierra de nuestro carácter, de nuestra entrega, de nuestro amor por los detalles. Que sean sólidos pilares sobre los que asentar nuestro futuro, como lo seguirán siendo durante siglos los de este Monasterio de Yuso, que aglutina lo mejor de nosotros mismos.

Propongo a todos los riojanos que el reconocimiento público del valor de los emprendedores y de los trabajadores, de la importancia de los innovadores, de la trascendencia de los formadores, del liderazgo de los creadores, del ejemplo que cada jornada dan miles y miles de riojanos que arriesgan, que se esfuerzan, que trabajan, que quieren transformar la sociedad en la que viven. En fin, que todo ello sea la moneda de cambio habitual en nuestra sociedad, y no otras que nos han conducido a una quiebra de nuestro sistema de valores que ahora necesitamos recomponer sobre la necesaria base del consenso. Debemos incrementar la colaboración y aunar, más que nunca, el trabajo y el esfuerzo de todos en un mismo camino y con un mismo objetivo: que la crisis económica haga el menor daño posible a nuestra Comunidad y, sobre todo, que nos preparemos para estar en la mejor posición de salida cuando logremos superar esta situación.

Propongo a todos los riojanos que hoy, en el Día de La Rioja, renovemos nuestro pacto social con las profundas creencias que nos distinguen como pueblo. Porque hay mucha gente que no cree en nada porque tiene miedo a todo. Pero nosotros, los riojanos, sí creemos.

Y lo hacemos en el valor del trabajo bien hecho, en el compromiso con los que nos rodean, en el sacrificio y el esfuerzo diario para afrontar los avatares del destino, en la solidaridad con los que más lo necesitan, en el respeto por la naturaleza, en el diálogo y la palabra, en la fuerza de los hechos, en las maravillas de los sueños. Como el que tuvimos hace años cuando soñamos una tierra que hoy es una sólida realidad, La Rioja. Porque en eso sí podemos confiar. Sin lugar a la duda.

Porque creer posible algo es hacerlo cierto. Porque somos aquello en lo que creemos.

Propongo a todos los riojanos que dediquemos todos nuestros esfuerzos a lograr un gran objetivo: crear empleo. Porque es la base de la dignidad personal, porque es el pilar de las familias, porque cada nuevo empleo es un rayo de esperanza que incita a mejorar, a superarse, porque no hay nada comparable a la cara de una persona cuando le dicen que tiene un nuevo trabajo. Porque el trabajo transforma el talento en genio. Porque trabajar no es hacer lo que uno imaginaba, sino descubrir lo que uno tiene dentro.

Y yo estoy comprometido e ilusionado con mi trabajo: nada más y nada menos que representar a todos mis conciudadanos y luchar porque mi tierra sea cada día un poco mejor y los riojanos y riojanas sean un poco más felices.

Hacer felices a los demás es lo que distingue a los galardonados este año con la Medalla de La Rioja.

A la Cofradía del Santo de Santo Domingo de la Calzada. Una entidad que se ha hecho merecedora de este galardón por seguir el ejemplo de su santo fundador durante 900 años, convirtiéndose así en la cofradía asistencial más antigua de Europa.

Este año en el que se cumple el 900 aniversario de la muerte de Santo Domingo de la Calzada y de la fundación de la ciudad que lleva su nombre, un acontecimiento que ha sido reconocido por la Santa Sede como Año Jubilar, es un año de júbilo, de alegría, de celebración y, sobre todo, de reconocimiento a la labor callada y voluntaria de quienes, siguiendo el ejemplo del Santo, continuáis atendiendo desinteresadamente a los que peregrinan a Santiago de Compostela.

La caridad del Santo, su hospitalidad, su generosidad y su entrega perviven en vosotros, que habéis logrado hacer de la Cofradía una de las principales señas de identidad de la ciudad de Santo Domingo de la Calzada. Por el ejemplo que ello supone, con la concesión de esta Medalla queremos reconocer vuestra trayectoria y animaros a continuar por la senda de la solidaridad.

Porque de esta forma, igual que hace 900 años Domingo García tendía puentes y construía calzadas para facilitar el paso a los peregrinos, vuestra labor constante y callada ha hecho de vuestro Albergue el mejor de todo el Camino de Santiago, no sólo por sus recién inauguradas instalaciones –porque un edificio sin alma es sólo una construcción más-, sino porque sois capaces de llenar ese espacio con vuestro amor al Santo y vuestra entrega y dedicación para, al fin y al cabo, hacer felices a los que hacen el Camino.

Y la Medalla de La Rioja a la Cocina Económica de Logroño, una institución que cumple 115 años y que tan vinculada está a Logroño y a La Rioja. Desde que se fundara en 1894, muchos riojanos han prestado y siguen prestando su apoyo de forma desinteresada, altruista y en silencio, sin esperar nada a cambio. Precisamente estas actitudes hacen a la Cocina Económica y a las personas que colaboran, merecedoras de la distinción que hoy reciben.

La Cocina Económica se fundó para que no faltara alimento a ningún logroñés, pero que tampoco lo recibiera como limosna. Por este motivo, los usuarios tenían que aportar una cantidad simbólica por la comida. Además de mantener este servicio inicial, gracias a la labor asistencial integral que se lleva a cabo, en la actualidad cuenta con un centro de día para la inserción y atención a personas sin hogar, un piso para personas terminales de cáncer sin recursos y sin hogar, un centro de alojamiento nocturno, pisos de alojamiento alternativo, la guardería ‘Entre Puentes’ y una escuela de padres para familias desestructuradas.

Quiero destacar especialmente la entrega y dedicación de las Hijas de la Caridad de San Vicente Paúl, que gestionáis la Cocina Económica desde su fundación, vosotras siempre habéis estado y estáis ahí, siempre tenéis una sonrisa para aquellos que más lo necesitan y siempre desempeñáis esta tarea con entrega y dedicación ejemplares, haciendo la vida más fácil a quienes más difícil lo tienen, empleando vuestra vida en hacer más felices a los que menos tienen, luchando no un día, sino todos los días.

Como ha luchado nuestro Galardón de las Artes de este año, Pablo Sáinz Villegas, para convertirse en un músico reconocido internacionalmente, uno de los grandes guitarristas de nuestro tiempo, que se siente orgulloso de ser un embajador de La Rioja en el mundo.

Esto es La Rioja: una tierra de luchadores.

Un lugar para la esperanza, un destino para los emprendedores, un referente para los creadores, una región preparada para hacer frente a su destino, un pueblo que afronta el futuro con determinación, que sabe que en nuestras manos están las riendas de nuestro destino.

Por ello, por el futuro, por el porvenir, por la esperanza, por el fruto de la confianza, por el orgullo de ser riojano, gritad conmigo: ¡Viva La Rioja!


PREGÓN DEL DÍA DE LA RIOJA
A CARGO DEL PRESIDENTE DEL PARLAMENTO,
JOSÉ IGNACIO CENICEROS GONZÁLEZ
Santa Coloma, 8 de junio de 2009

Excelentísimo Presidente del Gobierno de La Rioja, Alcalde y corporación de Santa Coloma, diputados, excelentísimas e ilustrísimas autoridades, amigas y amigos:

Este Pregón del Día de La Rioja tiene como finalidad destacar la importancia histórica de Santa Coloma, puesto que cualquiera que desee reflexionar sobre nuestro recorrido como Comunidad Autónoma necesariamente tiene que referirse a la Convención de 1812 que se celebró en esta localidad. Los riojanos de hoy somos herederos de cada uno de los actos protagonizados por quienes nos precedieron en defensa de un espíritu regionalista que tuvo su primera concreción en Santa Coloma.

Esta villa ejemplifica cómo nuestra región se ha ido construyendo con las aportaciones no sólo de Logroño y las grandes ciudades, sino con el esfuerzo de los pequeños municipios, aquellos que apenas superan los cien habitantes. La capital de La Rioja puso en marcha el proceso autonomista en 1979, pero han sido los ciudadanos de todos los enclaves de la región los que han contribuido al desarrollo de nuestra propia identidad. Primero, con la confianza de sentirse unidos formando parte de un territorio común, con unas características singulares; segundo, reivindicando el reconocimiento de nuestros rasgos propios; y, tercero, exigiendo igualdad respecto a las demás nacionalidades y regiones de España.

Al pueblo riojano le caracteriza un afán por exigir lo que le pertenece y Santa Coloma representa la virtud de superar la petición individual y ser, por primera vez, la expresión de lo que los riojanos demandaban en su conjunto. Cada uno de los Alcaldes y delegados de los municipios que aquí se reunieron, incluidos algunos actualmente pertenecientes a las provincias de Burgos y Soria, entendieron que sólo sumando esfuerzos podían lograr que La Rioja recuperara su antigua demarcación y se gobernara “por sí”, es decir, se autogobernara.

La Convención de Santa Coloma no fue una petición suscrita ni por 5.000 ni por 40.000 firmas. Fueron los comisionados de cerca de 60 pueblos de la región, pueblos pequeños de todas las comarcas, quienes además de pedir mayor justicia en la intendencia militar, dejaron el primer testimonio de la existencia de una identidad regional y de la necesidad de que se reconociera una Administración propia.

El espíritu provincialista de la época había arraigado en todos los rincones de nuestra región y estos 59 representantes exigieron en nombre de todos los riojanos que las Cortes de Cádiz contemplaran el reconocimiento de la región de la “Rioxa” como una provincia autónoma, con unos límites geográficos ya definidos y con recursos económicos suficientes para su mantenimiento. Una provincia, constituida entre 1809 y 1811 como Junta General, que abarcaba “desde el Tirón hasta el Alhama, con inclusión de la ciudad de Alfaro y de todas las serranías cuyas aguas corren al Ebro”.

La demanda riojana era pionera y valiente, por lo que cobra perfecto sentido que 168 años después, en 1980, en plena campaña autonomista, la Asociación de Amigos de La Rioja apelara a la Convención de Santa Coloma como un emblema de nuestra identidad histórica, un símbolo que rememoramos en esta plaza año tras año para dejar constancia de la fuerza de nuestra historia y de nuestros anhelos.

Hablar de nuestros 27 años de autonomía es hablar de la aportación de nuestros pueblos. La construcción de nuestra región ha sido protagonizada por las corporaciones: ejercieron la iniciativa del proceso autonómico y han sido auténticos gobiernos locales, con autonomía organizativa y recursos financieros y humanos, en muchas ocasiones insuficientes, para atender los servicios demandados. Los Ayuntamientos, que ejercen el poder más próximo a los ciudadanos, también son la primera administración a la que llegan sus problemas y la más cercana para implicar y movilizar a la población.

Así ha venido sucediendo en los últimos años y creo que hoy tenemos que reconocer una deuda de gratitud con los municipios. Desde la Convención de Santa Coloma y hasta la actualidad, las corporaciones locales han demostrado que el autogobierno de nuestra región ha sido una labor apasionante. Pueblos de Cameros, de Rioja Alta y Baja, de la Sierra y de la ribera del Ebro apartaron algunas de sus rencillas históricas, renunciaron a ciertas ansias de poder y apostaron por una unidad de intereses llamada La Rioja. Sumando errores y aciertos, estos veintisiete años de autonomía se han mostrado como la mejor oportunidad de progreso y avance para nuestra región y para los habitantes de todas sus localidades.

Los artífices de la creación diaria de esta Comunidad Autónoma son los alcaldes y concejales que, como los que se reunieron en 1812, siempre han tenido el reto de mejorar la calidad de vida de sus vecinos. Creo que es de justicia reconocer su esfuerzo y dedicación y, especialmente, el que lo hayan venido haciendo desinteresadamente.

Su convencimiento en el bien común ha permitido que se trascendiera el interés meramente localista para participar en un proyecto compartido por todos los riojanos.

En definitiva, hemos logrado organizar nuestra convivencia sobre un sentimiento tan poco conmensurable como el ser riojanos, pero tan auténtico que durante siglos ha vertebrado el territorio y nos ha impulsado a trabajar y avanzar por el progreso de nuestra región.

Este Pregón y la jornada institucional de mañana en San Millán de la Cogolla pretenden ensalzar nuestras señas de identidad y dar a conocer nuestra historia y nuestra cultura. Pienso que, además, alcanzaríamos un deseable propósito si lográramos entusiasmar a los jóvenes y sumarles a la celebración. Estimo que la voluntad de todos los que ejercemos una responsabilidad pública es que los riojanos más jóvenes, que han nacido en la España de las Autonomías, conozcan nuestros orígenes y nuestra historia, se ilusionen con el futuro de nuestra tierra y participen en seguir construyendo nuestra Comunidad.

Una Comunidad que compatibiliza la identidad de ser y sentirse riojano con formar parte de una realidad más amplia, Europa, que acaba de conformar una nueva composición parlamentaria. Precisamente hace escasas fechas, en la reunión anual que mantuvimos los Presidentes de Parlamentos autonómicos, debatimos sobre esta cita electoral y consensuamos una Declaración Institucional sobre la necesidad de lograr una Unión Europea más fuerte, más próxima a los ciudadanos y capaz de responder mejor a sus expectativas, inquietudes y necesidades.

Los jóvenes riojanos tienen mucho que aportar a esta Europa cuya construcción no ha llegado a su final, ni mucho menos, puesto que siempre tendremos como meta lograr una sociedad de derechos y valores, de libertad, solidaridad y seguridad. En esta entidad mayor, los jóvenes pueden formar parte de una población más estable y con mayor proyección y desarrollo, a la vez que más consciente de la necesidad de cumplir los Objetivos del Milenio, la igualdad entre géneros, la educación universal, la sostenibilidad del medio ambiente y la reducción de la pobreza extrema, entre otros.

Todo el camino recorrido, desde la Convención de Santa Coloma y hasta hoy, un día después de la elección del nuevo Parlamento Europeo, nos ha enseñado a no ser complacientes ni a mirar con nostalgia nuestro pasado. En realidad, toda la trayectoria seguida por los hombres y mujeres de esta tierra nos ha descubierto el modelo que podemos seguir para conquistar el futuro.
Quiero ser realmente esperanzador para finalizar este Pregón pese a referirme a la situación de crisis que atañe a muchos riojanos. Creo que el trabajo desarrollado en los años previos nos permite estar en el grupo de cabeza de las autonomías españolas en casi todos los parámetros económicos y sociales. Y tengo el convencimiento de que superaremos con mayor eficacia esta situación adversa si afrontamos solidariamente los problemas y retos pendientes.



Nuestra unión como Comunidad autónoma y el trabajo conjunto nos permitirá afrontar con garantías esta crisis. Es precisa, hoy más que nunca, la colaboración y cooperación de las instituciones y de la sociedad para que las medidas que se pongan en práctica contribuyan de verdad a resolver los problemas que afectan a los ciudadanos.

Termino ya con el agradecimiento y la felicitación para nuestras corporaciones, extensiva a todo el pueblo de La Rioja, verdadero artífice y protagonista de nuestro proceso autonómico, en esta víspera del Día de La Rioja.

José Ignacio Ceniceros González
Presidente del Parlamento de La Rioja

08
Jun
2009
STVRioja Baja STVRioja Baja

Historial de Noticias

Fecha








Contenido

Búsqueda personalizada


© 2008-2018 STVRIOJAAcerca de ...Condiciones de UsoWebmaster Indómita