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ARNEDO. Fundación Caja Rioja invierte 100 mil € en restaurar el retablo mayor de San Cosme de Arnedo

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El director de la Fundación Caja Rioja, Arturo Colina, ha presentado el proyecto de restauración del retablo mayor de la Iglesia Parroquial de San Cosme y San Damián, de Arnedo. En la rueda de prensa que ha tenido lugar en la propia iglesia de los santos ha participado el párroco de Arnedo, miembros del Consejo Parroquial y responsables de Caja Rioja en Arnedo. El proyecto de restauración incluye la recuperación de columnas, el banco de alabastro y el retablo mayor de la Iglesia Parroquia de San Cosme y San Damián de Arnedo y cuenta con el apoyo de la Fundación Caja Rioja con unos 100 mil euros, que es el coste de este proyecto.
Recordamos que María Pilar Salas Franco, refleja en su libro ‘Estudio Documental de las artes en Arnedo, durante la segunda mitad del siglo XVII, a partir de los protocolos notariales’, diferentes apuntes de cómo se realizó el Retablo mayor de la iglesia de San Cosme y San Damián de Arnedo.
El 2 de diciembre de 1671 (doc.108), Sebastian de Sola y Calahorras, vecino de Tudela (Navarra) y José y Baltasar de Tobar, hermanos, vecinos de Calahorra, maestros arquitectos, se obligan a hacer según las trazas presentadas por ambos, la obra del retablo mayor de la iglesia.
La escritura presenta veintidós condiciones que recogen numerosas características técnicas, precio, plazo, forma de pago… etc., y que detallamos a continuación:
En primer lugar, se establece que de la traza de José de Tobar, se tomará el <encerramiento> del retablo, así como la media caña de debajo del pedestal; y de la traza de Sebastián de Sola, las seis columnas, siendo el ensamblamiento del retablo a cargo de José de Tobar.
Se van describiendo los sucesivos elementos constructivos del retablo, tanto desde el punto de vista arquitectónico, escultórico, iconográfico, y de ornamentación, siendo su descripción importante, por la riqueza de términos técnicos y formales que emplea: basa, sotabasa, media caña labrada, pedestal, seis columnas salomónicas sobre pedestal, pilastras detrás de las columnas, caja central con dos nichos para los santos mártires de relieve entero; historia de la vida de los santos, en el lado del Evangelio San Jorge a caballo, y al lado de la Epístola San Miguel con la serpiente. Arquitrabe, friso, cornisa, y tarjeta grande en el centro según traza de Sebastián de Sola. Sobre la cornisa, pedestal con zócalo, dosel y filete. En este pedestal superior, se colocará hacia la mitad del mismo la Adoración de los Reyes y en las entrecalles las virtudes, todo de medio relieve. Arco toral que cierre la capilla, con cuatro cimbrias; en el cerramiento irán dos ventanas que den luz suficiente a la capilla, y en el centro del remate del retablo, se ha de hacer una Asunción de Nuestra Señora, rodeada de ángeles.
Esta obra deberá ser reconocida por maestros peritos en el arte; el plazo de ejecución se establece en seis años; y para el primer cuerpo del retablo, cinco años, a partir de la fecha de escritura.
En cuanto al precio del retablo, su importe será de 8.800 ducados, y las pagas se efectuarán de la forma siguiente: la primera al contado de 2.000 ducados, para el día 1 de enero de 1672; después, 500 ducados cada año, el día de San Juan de junio, hasta que se acabe de pagar, siendo la primera, dicho día del año 1673. Sobre el precio de las trazas, los maestros cobrarán 100 ducados que se pagarán dentro de cuatro meses.
Los maestros traerán a su costa el retablo de los lugares y partes donde los trabajasen, obligándose a darlo puesto y acabado en el plazo convenido.
La Iglesia queda obligada a no iniciar otra obra hasta que se haya acabado de pagar el retablo mayor.
Sobre la construcción de este retablo, son numerosos los documentos hallados en los Protocolos Notariales de Arnedo, lo que se nos permite hacer un seguimiento de la obra:
En los días 23 y 21 de marzo de 1699 se realiza la escritura de tasación del retablo. El 28 de marzo de 1700, el contrato sobre las mejoras del retablo. El 12 de enero de 1761, la escritura de dorado del retablo.
El 28 de marzo de 1700, mediante escrituras de contrato, se hace una breve introducción sobre la construcción y entrega del retablo, así como de los maestros que han trabajado en él, de un lado José de Tobar, vecino de Autol, y de otro Sebastián de Sola, vecino de Calahorra, maestros arquitectos y escultores, por muerte de Sebastián de Sola, prosiguió en ella su hijo, Sebastian de Sola (menor).
José de Tobar, declara que para evitar pleitos y gastos, además de la gran devoción que tiene a los Santos Mártires, se obliga a perfeccionar el retablo y corregir todas las faltas declaradas por Pedro Viñes, maestro de arquitectura y escultura, vecino de Tudela, Francisco La Cueva, maestro arquitecto, vecino de Nájera, y Domingo Alcareta, maestro de escultura, vecino de Santo Domingo de la Calzada; según declaraciones que hicieron el 28 de marzo de 1699, por tanto las faltas que correspondían a la obra ejecutada por José Tobar, como las de Sebastián de Sola, incluida una historia de San Jorge, de relieve entero. También se obliga a hacer un guardavoz de nogal, para el púlpito de arquitectura y buena talla, que dará de limosna.
El plazo de terminación de las mejoras, se establece para el día de San Miguel de septiembre de 1703.
En cuanto al precio, de los 12.510 reales en que se valoraron las mejoras de José de Tobar, éste se compromete a cobrar sólo 6.000 reales, y a renunciar a los 6510 reales restantes, quedando obligada la iglesia, a defender a José de Tobar, en caso de que existiese reclamación de Sebastián de Sola (menor), por el importe de sus mejoras. Estos 6.000 reales, se pagarán en tres plazos iguales , a los tres días de San Miguel de septiembre de los años 1701, 1702 y 1703.
Actualmente podemos contemplar este magnifico retablo, en la iglesia de San Cosme y san Damian de Arnedo, y añadir nuevos datos a los hasta ahora conocidos según el Inventario Artístico de Logroño y su provincia.

El director de la Fundación Caja Rioja, Arturo Colina, y responsables de Caja Rioja en la comarca de Arnedo han presentado hoy, miércoles 18 de noviembre, el proyecto de restauración del retablo mayor de la Iglesia Parroquial de San Cosme y San Damián, de Arnedo, que incluye la recuperación del retablo mayor, el banco de alabastro sobre el que se asienta y las columnas que lo enmarcan. En total, la obra tiene una inversión de 96.000 euros.
El retablo se encuentra totalmente recubierto de una espesa capa de polvo blanquecino; el sagrario está desmontado por partes y envuelto en plástico; hay desgaste y ennegrecimiento generalizado en los dorados, así como las policromías de las tallas y relieves. Tiene, asimismo, restos de cera de velas en las zonas bajas del retablo, así como lagunas de policromía y dorados en esta área.
Las columnas, por su parte, acumulan polvo y suciedad en superficie. La humedad ha desencadenado alteraciones que se observan en toda la superficie, que conlleva el arranque de la capa pictórica y forman lagunas. Este fenómeno se encuentra principalmente en la zona inferior de las columnas.
En cuanto al banco, el material empleado es alabastro de tono blanquecino. La humedad originada por las infiltraciones ha deteriorado la zona de alabastro. Las patologías observadas son, entre otras, pérdidas de volúmenes por golpes accidentales, arañazos o en intervenciones realizadas con posterioridad, como la colocación del sistema de iluminación o el propio uso de la iglesia.
Las obras de recuperación, que llevará a cabo el Estudio de Restauración de José Luis Birigay, comenzarán en unos días y tienen un plazo de ejecución de cinco meses.
Durante las obras de restauración podrán visitarse los trabajos que se realicen en el retablo, que serán explicados por los propios restauradores. Los interesados podrán informarse en el Centro Cultural Caja Rioja de Arnedo.
Recuperación patrimonial
La Fundación Caja Rioja promueve intervenciones patrimoniales desde el momento en que tiene conocimiento por parte de colectivos, entidades o autoridades de una localidad que custodian un bien y que se encuentra dentro de los parámetros de actuación que la entidad tiene establecidos.
El amplio y valioso patrimonio que atesora La Rioja impide que se pueda responder a todas las actuaciones de forma inmediata, por lo que el ingreso de la solicitud de conservación patrimonial marca, en gran medida, el momento en el que se podrá trabajar. Asimismo, la Fundación Caja Rioja valora la necesidad o urgencia de la actuación para asegurar la pervivencia del bien que se desea restaurar, así como la calidad histórica y artística, y otras restauraciones realizadas en la localidad o en el entorno con anterioridad para propiciar una actuación equilibrada en las diferentes zonas de la región. Los criterios de restauración también se basan en la relación que pueda tener el bien con alguna de las líneas de trabajo ya desarrolladas por la Fundación Caja Rioja.
En Arnedo, la Fundación Caja Rioja ha intervenido intensamente y de manera continuada en el Monasterio de Vico y en su centro de visitantes, ha recuperado el retablo de Santo Tomas de la Iglesia de Santo Tomás, y ha restaurado el cuadro de Don José González de Uzqueta en la Iglesia de Santa Eulalia.
18
Nov
2009
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